Sándwich de garbanzos
Hay bocadillos que sobreviven al trayecto en la mochila… y otros que llegan convertidos en un pequeño desastre. Este, por suerte, pertenece al primer grupo.El relleno de garbanzos queda cremoso sin necesidad de mayonesa, aguanta perfectamente unas horas en la nevera y tiene todo lo que le pedimos a una comida de verano: se prepara en pocos minutos, se puede llevar a cualquier parte y no necesita cubiertos para disfrutarse.Perfecto para un picnic, un día de piscina o esa comida improvisada después de una mañana de playa.
Ingredientes
Method
Preparar el relleno
Coloca los garbanzos en un bol junto con el aceite de oliva, el pimentón, el comino y una pizca de sal. Machácalos con un tenedor hasta obtener una pasta con algo de textura.Añadir las verduras
Pica muy fina la cebolla y corta el tomate en dados pequeños. Incorpóralos a la mezcla de garbanzos y remueve hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.Montar el sándwich
Tuesta ligeramente el pan para que aguante mejor el relleno. Coloca una base de espinacas frescas, añade una buena capa del picadillo de garbanzos y termina con unas rodajas de tomate o unas hojas más de espinaca antes de cerrar el sándwich.Listo para llevar
Envuélvelo en papel vegetal o guárdalo en un recipiente hermético. Aguanta perfectamente unas horas en la nevera portátil, así que es una opción ideal para llevar a la playa, la piscina o una excursión.💡 Un pequeño truco
Si vas a prepararlo con antelación, monta el sándwich justo antes de salir o tuesta ligeramente el pan. Así evitarás que absorba demasiada humedad del tomate y el relleno y llegará perfecto a la hora de comer.




